Octavio Escobar Giraldo un medico manizaleño que a lo largo de su vida se ha dedicado a tratar el alma de los dolientes, más que  sus males físicos a través de sus escritos, desnuda su esencia, simplificándola en el amor a las artes, a la lectura y a la vida.

 

Octavio Escobar un ícono de la literatura regional 

 Octavio Escobar Giraldo un medico manizaleño que a lo largo de su vida se ha dedicado a tratar el alma de los dolientes, más que  sus males físicos a través de sus escritos, desnuda su esencia, simplificándola en el amor a las artes, a la lectura y a la vida.

Este escritor cuya trayectoria radica en el reconocimiento y éxito de sus obras literarias, tiene una especialización en Literatura Hispanoamericana y actualmente es profesor de la Facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de Caldas.

“Cuando se es medico se pueden leer los signos y síntomas de los pacientes, cuando se es escritor, se leen las actitudes y posiciones sobre la vida, ambas profesiones son complementarias, sobre todo cuando las personas dicen la verdad.”Comenta Escobar Giraldo cuando hace referencia a la relación entre la medicina y la literatura.

Para este literato, la lectura es fundamental para el ejercicio de la escritura pues según el: “Nadie se convierte en escritor sin ser un lector ejemplar.”, lo que incidió imprescindiblemente en su formación. “Mis inicios como escritor fueron en el colegio para el periódico de la institución, luego empecé a desarrollar procesos de gestión cultural como en el festival de Teatro y en cine clubes.” Lo que influyó asertivamente en  su carrera, por lo que en 1993 compila Cuento caldense actual, un hito de la literatura regional. En el mismo año también  publica El color del agua,  compuesto por nueve cuentos en los que alternan diversas técnicas narrativas.

En la actualidad Octavio Escobar, ha publicado 12 libros 3 recopilaciones y 9 de su propia autoría, pensados tal como y el lo dice, para que el lector se recree. “Cada libro tiene objetivos diferentes, pero para mí lo más importante es que la persona se pueda divertir leyendo.”

Su Trayectoria

 Este artista caldense, incursionó en la literatura juvenil en 1995 con Las láminas más difíciles del álbum, año en el que apareció con  las novelas El último diario de Tony Flowers y Saide, ganadoras de concursos nacionales respectivamente.

En 1997 publicó La posada del Almirante Benbow la que antecedió a De música ligera publicada en 1998, Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura y uno de los volúmenes de cuento más importantes del final de siglo en Colombia.


En el 2003 publica el El álbum de Monica Pont ganadora de la VIII Bienal de novela "José Eustasio Rivera", en el 2004 Hotel en Shangri-Lá -uno de los mejores libros de 2004 según la crítica especializada-, y este año 1851, folletín de cabo roto, para cuya escritura recibió en principio una beca de Colcultura y después la acogida de los lectores, que exaltaron su estilo.

Sus cuentos mas recientes forman parte de Narradores del siglo XXI, Cuatro cuentistas colombianos (2005) y de antologías en varias lenguas.

Estas son tan sólo algunos  de los comentarios respecto a  sus obras más representativas. (Tomado de www.geocities.com/octavioescobargiraldo)
 
Hotel en Shangri-Lá
 Uno de los mejores libros del 2.004
En Colombia los buenos libros de cuento son escasos. Por eso es muy saludable encontrar un texto como Hotel en Shangri-Lá, merecedor del premio de la Universidad de Antioquia en el año 2.002.
El autor, Octavio Escobar Giraldo (Manizales, 1.962) es quizá uno de los escritores más discretos, más premiados y también más audaces de la llamada, a veces pomposamente, nueva literatura colombiana.
J.C. Jaramillo  (Revistas Dinners, Semana Libros, Pie de Página)

 

 

El último diario de Tony Flowers
 Novela ganadora de los Nuevos Juegos Florales, El último diario de Tony Flowers, marca un lindero definitivo en la narrativa regional y coloca a su autor entre los mejores del país.
Isaías Peña Gutiérrez. Revista Credencial, edición 103. Bogotá, junio de 1995.
Hay que leérselo de un tirón, un sábado con cara de domingo y cuerpo de viernes, ojalá con una cerveza a cada lado, oyendo música negra, cualquiera que ésta sea.
Nuevo Siglo, septiembre 1.996

 

Saide
 Saide, ganadora del Premio Crónica Negra Colombiana, 1995, reinventa la realidad del país a través de la obsesión de un hombre enamorado. No es ésta una obra que pretenda dar la respuesta definitiva a las razones del violento acontecer de una convulsa y desequilibrada realidad. Escobar Giraldo opta por una visión plural de las cosas desplazando su mirada hacia diferentes planos, tratando de descifrar el misterio que esconden los ojos de la inquietante hija de un emigrante libanés cuya belleza se ofrece como sacrificio en esa ceremonia de la sangre que tiñe los distintos caminos de tantas y tan oscuras fuerzas negativas.
Con un lenguaje desnudo de toda retórica el autor imprime a la narración ritmo y musicalidad, alternando diálogos cortantes con noticias periodísticas y canciones populares, que aceleran o detienen el pulso de la narración, obedeciendo a las necesidades de la trama.
Consuelo Triviño. Cuadernos Hispanoamericanos, 562. Madrid, abril de 1997.

De música ligera
 De música ligera ratifica la clasificación que hace Raymond L. Williams de postmoderno para Octavio Escobar Giraldo (Manizales, 1962), quien con este libro de cuentos triunfó en los Premios Nacionales del Ministerio de Cultura. Un libro en el que se hace un viaje expedito al interior de la sociedad colombiana de los años ochenta y noventa para destacar los nuevos arquetipos urbanos troquelados por el multiculturalismo, la violencia política, el narcotráfico y la lucha por un espacio dentro de la estratificación social.
Philip Potdevin Magazín Dominical número 813. El Espectador. Bogotá 13 de diciembre de 1998

En los relatos de De música ligera se esboza la sociedad colombiana de ahora, inspirados capítulo tras capítulo por títulos musicales. Se lee rápido, las historias están muy bien contadas y es un libro que, además de entretenido, pinta la realidad sin falsedad.
Jerónimo San Vicente. Soho 2.003

Las láminas más difíciles del álbum
 Los siete cuentos que constituyen el libro Las láminas más difíciles del álbum, ganador del V Concurso de Cuentos Infantiles Comfamiliar del Atlántico, son una mirada nostálgica del adolescente sobre su cercana infancia. Algo próximo en el tiempo, pero que representa una profunda ruptura en la percepción del mundo, ya sea en el cuento Cráteres andinos donde el niño recuerda a su profesor de geografía o en La Rana marsupial y el Pez piloto, en el que el más enfermizo de los alumnos pretende imitar al más atlético de sus condiscípulos, o en Pitecántropo con el saboteo al novio universitario de la más linda de las alumnas, por citar algunos; en todos se encuentra la primera de  esa sucesión de nostalgias que constituyen la vida. A pesar de su juventud o por ella misma, el autor ha sido galardonado con premios literarios frecuentemente. Este de Comfamiliar corrobora sus excelentes dotes de escritor. Es un libro que disfrutará a plenitud cada uno de los lectores.
Ramón Illán Bacca. Prólogo para la primera edición de Las láminas más difíciles del álbum. Comfamiliar del Atlántico, Barranquilla, 1995.

El Álbum Mónica Pont
 Octavio Escobar construye una obra que recrea otra de las grandes cosmópolis contemporáneas, tal como hiciera con New York en El último diario de Tony Flowers y con la ciudad del centro comercial de Hotel en Shangri-Lá, su reciente Premio Nacional de Cuento de la Universidad de Antioquia. Esta ciudad fragmentaria, descrita con una prosa concisa y precisa, recoge las características esenciales de la posmodernidad.
Antonio María Flórez

 

La posada del Almirante Benbow

 La posada del Almirante Benbow, contiene seis cuentos e inicia con el que le da título al libro, una recreación de las intimidades de los personajes y de la atmósfera que rodea la bella historia de Robert. L. Stevenson, La isla del tesoro. A través de tres cartas, la madre de Jim le cuenta a Elinor los miedos y fantasías que sufre en la posada, en medio de Long John Silver, el hombre de una sola pierna, Bill Jones el del mapa del tesoro de Flint y el doctor Livesey, de quien se enamora. El tratamiento del estilo epistolar es adecuado al reto que representa una minirefundición de la novela de Stevenson. El vaso tiene la virtud de sostener la ansiedad de una pareja que se encuentra en un congreso médico. Ni la escena erótica que recupera el vaso puesto sobre la pared de al lado es capaz de hacer que uno de los dos tome la iniciativa. El discurso es una parodia cuya naturaleza intertextual es sobresaliente... Después de El último diario de Tony Flowers este es el libro de Octavio Escobar Giraldo que desde el punto de vista narrativo tiene más logros y madurez creativa
Roberto Vélez Correa. Revista Hipsipila, volumen 5, número 1. Manizales, junio de 1998.

El color del agua –cuentos-

 Este libro de cuentos, basado en el cotidiano vivir del escritor, confunde las palabras con la realidad. Es, sin duda, una muestra del narrador contemporáneo que hace de su historia un juego y cuyos relatos exploran la vida de todos los días y la recrean a través del sentido lúdico de la creación. Escobar Giraldo se encuentra más interesado en la forma de contar que es el elemento con el cual capta o asimila la vivencia. Así, el texto es la manera de capturar a los personajes y sus medios.
Alonso Aristizábal. Revista de Avianca, número 188. Bogotá, septiembre de 1994.

 

Un médico, un escritor, un artista inspirado en lo cotidiano, cuyo talento fue enriquecido con la lectura, la misma que según su criterio puede ser inculcada en los más jóvenes, siempre y cuando estos reciban el ejemplo de sus padres.

Para Octavio Escobar Giraldo:
Un escritor (a): La chilena María Luisa Bombal
Un libro: El Corazón de las tinieblas de Joseph Conrad
Un objeto: Un cuaderno


Redacción: ciudadeje.com