atardeceres

Decenas de personas visitan el sector de Chipre para observar el ocaso del sol.

Cuando Pablo Neruda bautizó al lugar como “Fábrica de Atardeceres” no estaba equivocado. Porque, mientras más se oculta el sol, más empieza a colorearse el cielo manizaleño con ese tono naranja que causa asombro a los turistas.

chipre

 

Pero hay otra forma de ver estos atardeceres. Solo basta con estar en contraluz para descubrir la vida cotidiana en este sector que, en días de verano, como los que calientan la ciudad por estos días, nos brinda las siluetas de los propios y foráneos a este singular sendero de aproximadamente dos kilómetros

El sector, con la torre que lo caracteriza, el cercano Monumento a los Colonizadores y su mirador de 360 grados, los juegos y los vendedores de helado y obleas, es uno de los más emblemáticos de la capital de Caldas. Además, una de las zonas con más espacio público para el disfrute de sus habitantes, en una ciudad que todavía tiene un déficit de 300 hectáreas en esta materia.


Las siluetas reflejan el encanto al que invita esta maravillosa obra de la naturaleza que, como otros sitios en Colombia, hacen del país un lugar para visitar.

TOMADO DE: www.eltiempo.com