Durante su paso en la universidad siempre se vio interesado en la Entomología (Ciencia que estudia los insectos) de ahí que montara toda una exhibición de insectos y especialmente de escarabajos, que el público puede disfrutar en el Jardín Botánico del Quindío. Luis Fernando Granada, un hombre licenciado en artes plásticas de la Universidad Tecnológica de Pereira, ha dedicado la mayor parte de su vida al arte, en especial a la escultura y al trabajo artesanal.

Durante su paso en la universidad siempre se vio interesado en la Entomología (Ciencia que estudia los insectos) de ahí que montara toda una exhibición de insectos y especialmente de escarabajos, que el público puede disfrutar en el Jardín Botánico del Quindío.

Como la vida de los artistas en el país no es fácil, a Luis Fernando se le ocurrió la idea de crea pequeños souvenir (recuerdos de un lugar turístico) de los monumentos que representan a Pereira, para tener un producto que le permitiera subsistir al mismo tiempo que vender la imagen cultural de la ciudad.

De esta manera fueron creadas las réplicas escaladas en diferentes proporciones del Bolívar Desnudo y del Prometeo, que Luis Fernando vende en congresos, seminarios y establecimientos educativos y que estos a su vez utilizan como un recuerdo para entregar a sus visitantes.

La réplicas son hechas con materiales como recinas, mármol y poliéster, que las personas pueden adquirir a un costo cercano a los $15.000.

Luis trabaja diariamente para que el arte sea reconocido en la ciudad como un medio productivo, por ello se ha esforzado para darle a este oficio un sentido social, de esta manera ha trabajado con fundaciones como Vida y Futuro y fue uno de los fundadores del proyecto Acunarte, capacitando a personas en este oficio.

Para dar a conocer su trabajo se hace presente con sus réplicas en las diferentes ferias equinas con el apoyo de Asocabal, ha participado también en cuatro congresos internacionales llevando las réplicas de la ciudad.

El trabajo de este artista se puede conseguir en los distintos almacenes artesanales de la ciudad y en la oficina de protocolo de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Fuente:latarde.com