Los preservativos masculinos son un invento tan viejo como la máquina de vapor, y de alguna forma también fueron los protagonistas de una revolución.
Como dato arqueológico, los primeros condones documentados estaban hechos con un intestino de oveja, que si lo analizamos un poco con malicia hacía de esas relaciones sexuales un combo de copulación tradicional y zoofilia. Pero ese no es el punto hoy.
Lo cierto es que los preservativos han tenido una acelerada evolución hasta su condición actual, en la que ya no es necesario introducir el órgano en un trozo de animal muerto sino que existen materiales sintéticos más salubres y resistentes. Es indiscutible la efectividad de los condones para prevenir la transmisión de enfermedades como el sida o la vida (si bien hay un 1% de probabilidad de ruptura), pero jamás reemplazarán la forma tradicional, antihigiénica, pecadora y por ende más divertida de piel contra piel.
Sin embargo, para que el uso obligado del condón se vuelva algo más atractivo para los hombres a los que no nos convence, las fábricas de preservativos han inventado una amplia gama de posibilidades. Voy a presentar la oferta de una marca famosa en Europa, ya que se encuentra llena de hallazgos interesantes.
- Ribbed (Acanalado)
- Dotted (Con puntos)
- Plain (Clásico)
- Top Class (Ni idea en qué consiste)
- Extra Strong (Para los que les gusta Clarabella)
- Super Thin (Ultra delgado)
- Black XXL (El blacpagüer)
- Chinese Herbs (Especias chinas)
- Green apple (Manzana verde)
- Banana
- Cherry
- Peach
- Exotic
- Ripe Mango
- Whisky
- Red Wine (Vino tinto)
- Rum (Ron)
- Flared Unique Shape (Otro de esos que el nombre no dice nada, la traducción sería figura única torneada, supongo que es para los que nacen con malformaciones en las partes innobles)
- Strawberry
- Pineapple
- Chocolate
Como verán la oferta es muy variada, todo para que el cliente pueda experimentar las combinaciones que le gusten. Puede ser que una noche decida con su pareja la combinación "ensalada de frutas". O también podría hacerse un "Fondue" (chocolate, strawberry y banana), o una noche de tragos en latex. Todo depende de las inclinaciones gastronómicas del cliente, o de sus proporciones genitales, o del receptáculo final.
Ahí si como dicen, "Que entre el diablo y escoja".
Tomado de eltiempo.com