Palabras como güete, naguas, lonplei, colorete, marbellina, zafarrancho entre otras, hacen parte del glosario “Voces Fatigadas”
 Voces FatigadasPalabras como Güete, Naguas, lonplei, colorete, marbellina, zafarrancho entre otras, hacen parte del glosario “Voces Fatigadas” Palabras ancestrales en riesgo de extinción, del creativo Álvaro Marín Ocampo.

Alrededor de 2 mil voces arcaicas y palabras en alto riesgo de desaparición, hacen parte de esta obra, una propuesta para el entretenimiento, cuyo propósito es rescatar del olvido, una cantidad de vocablos familiares; típicos de la cultura caldense.

Una tradición Oral, escrita

Esta recopilación de palabras en desuso, que por 50 años lleva realizando Álvaro Marín, es el resultado del trabajo de él y su madre, pues fue con ella con quien dio el primer paso. “Desde hace 50 años empecé a recopilar esas palabras que le oía a mi mamá y a mis tías, y un domingo con mi mamá hicimos un listado de 85 palabras, que le envié a Germán Ferro, para su publicación El diccionario para las que mueren. Una invitación hecha por un  diario de circulación nacional, para enriquecer  la obra,  de las cuales recuperó 25”. Manifestó el autor.

Voces Fatigada“Desempolvé el proyecto que tenía archivado el año pasado y empecé a trabajar en él, con la idea de hacer algo de más impacto y más cuerpo y salió Voces Fatigadas” Añade Marín, quien no posee pretensiones de premios, ni reconocimientos, pues el mismo indica que su bolsilibro, no es un trabajo académico, ni cabe dentro de la clasificación gramatical, “Es liviano, ágil y entretenido, y  fue construido, minuciosamente, para comunicar nostalgias de un tiempo pasado, cuando la palabra tenía calor de hogar”.

Un embeleco que redime el pasado

Este glosario,  se caracteriza por su divertida y espontanea temática  que invoca el pasado. Esos vocablos ancestrales, que debido al modernismo y a las expresiones que nacen con éste, se han visto relegadas al olvido.
“ -Voces Fatigadas- que después de Alejandro, mi hijo, es lo más bello que he hecho- constituye un íntimo motivo para reunificar mi familia alrededor del vivo recuerdo de nuestra madre, Silvia, cuya vida se apagó, sin alardes, como una lámpara, para pertenecer a la larga noche de los tiempos”.  Expresó  Álvaro Marín

El embeleco de este “cachaco” (se dice de alguien bien puesto, elegante atento, formal.) ha contado con gran acogida,  pues luego de venderse los primeros 1500 ejemplares, se tuvieron que reimprimir 3.000 adicionales,  incursionando ya en el mercado nacional.

 Definitivamente “Voces Fatigadas” es el  resultado del esfuerzo y dedicación del autor, una creación pensada, analizada y trabajada, nada hecha a la guachapanda.

He aquí, algunas de las palabras y respectivos significados que hacen parte de esta gran publicación.
 
Ahíto: lleno saciado repleto, piponcho, que no le cabe ni un tinto

Alacena: Despensa, armario generalmente empotrado en la pared.

Atronado: aturdido, apendejao, apelotardao

Badulaque: dícese de la persona irresponsable, sin juicio, necia

Cacharro: personaje simpático, hábil para las ocurrencias oportunas

Empalagoso: Dicho de una persona o comida que cause fastidio,  hastío

Guachafita: Algarabía, Algazara

Guachapanda: A la Guachapanda , hecho a los vuelos con descuidos , a la carrera.

Marbellina: pestañina, pa`que abra el ojo.

Redacción:ciudadeje.com