Desde hace algunos años, la cirugía estética se ha convertido en un procedimiento de rutina para muchas personas, tanto hombres como mujeres. Los tabúes que giraban en torno a estas técnicas de belleza se han desaparecido, dando entrada a nuevas tendencias encaminadas no sólo a mejorar la apariencia sino también la autoestima y la actitud de los individuos frente a sí mismos y por ende, su calidad de vida.
Armenia, Marzo 04 de 2008 Desde hace algunos años, la cirugía estética se ha convertido en un procedimiento de rutina para muchas personas, tanto hombres como mujeres. Los tabúes que giraban en torno a estas técnicas de belleza se han desaparecido, dando entrada a nuevas tendencias encaminadas no sólo a mejorar la apariencia sino también la autoestima y la actitud de los individuos frente a sí mismos y por ende, su calidad de vida.
El Eje Cafetero y en especial el departamento del Quindío, cuentan con un amplio y reconocido grupo de especialistas en el área, a tal punto que cientos de personas viajan hacia esta zona desde distintos lugares del país y del mundo para someterse a procedimientos y tratamientos de belleza. Los costos son considerablemente más bajos en comparación con otros lugares y los resultados tienen un alto índice de satisfacción en los pacientes.

A pesar de que la mayor cantidad de procedimientos de cirugía plástica tienen como fin mejorar o resaltar ciertos atributos considerados “relevantes” dentro de los estándares de belleza de la cultura occidental, muchas cirugías sirven para desvanecer o desaparecer por completo las marcas de una enfermedad congénita, un accidente desafortunado, una decisión mal tomada y otros traumatismos que pueden llegar a deteriorar la apariencia física.
También están aquellos casos en los que una persona comienza a sentirse inconforme con ciertas características de su cuerpo pues no corresponde al ideal de su propia imagen. Sin embargo la cuestión fundamental no debe centrarse únicamente en la reconstrucción de la imagen física, si no en la auto imagen, en la representación que cada uno ve y desea para sí mismo. Creer que el sólo hecho de cambiar o eliminar eso que le disgusta va a cambiar o mejorar el curso de su vida, puede ocasionar grandes decepciones, depresiones y una gran frustración al haber depositado más esperanzas y expectativas de las que se deben tener frente a este tipo de decisiones.


Hay que tener en cuenta que no todas las personas son candidatos ideales para estos procedimientos. Por un lado, son buenos candidatos las personas con una alta autoestima, pero que se encuentran incómodos o inconformes con algún aspecto físico y desean corregirlo o mejorarlo. Por otro lado, están las personas con defectos físicos o alteraciones estéticas que a lo largo del tiempo han disminuido su calidad de vida, relaciones sociales e interpersonales, y a largo plazo, su autoestima. La decisión de operarse es voluntaria y el individuo debe ser completamente consciente de las exigencias y consecuencias al hacerlo.
Algunos procesos estéticos son poco riesgosos e incluso ambulatorios como el blanqueamiento dental, remoción de pecas, manchas, acné y lunares, entre otros. Estos últimos con tratamientos químicos o láser pueden causar dolor y los cuidados posteriores son estrictos pero siguen siendo considerados procedimientos de bajo riesgo.
Sin embargo otros tipos de procedimientos como la lipoescultura, abdominioplastia, gluteoplastia, mamoplastia, y demás, representan un nivel de complejidad mayor y por lo tanto un mayor número de factores de riesgo tanto físico como emocional.

Si una persona decide practicarse una cirugía estética debe tener en cuenta una serie de aspectos muy importantes:
- Se recomienda estudiar a profundidad la hoja de vida y experiencia del médico cirujano.
- Siempre hay que tener presentes las posibles consecuencias negativas del procedimiento.
- Nunca se debe olvidar que esto es un cambio físico y no significa que su vida personal va a desenvolverse de una forma más positiva.
- Las cirugías siempre van a dejar cicatrices aunque no siempre visibles (La mayoría quedan ocultas por el cabello o pliegues de la piel)
- El posoperatorio puede ser bastante incómodo o doloroso.
- La cirugía plástica no está indicada para personas con alteraciones psicológicas o enfermedades mentales, al igual que los usuarios activos de drogas y alcohol.
- Nunca olvide que todo procedimiento quirúrgico implica un riesgo intraoperatorio y anestésico que puede ocasionar daños irreversibles o la muerte en el peor de los casos.
Redacción: Ciudadeje.com







