Las primeras ollas solares ya empezarán a llegar a Pereira y su uso será promovido por el tecnólogo electrónico y especialista en energía solar, Julio César Montero, uno de los expositores en el Foro sobre Energías Alternativas que se realizó en la Universidad Tecnológica de Pereira.

 

Es posible cocinar unos buenos fríjoles paisas y hasta freír un chicharrón en una olla solar.


 De hecho, las primeras ollas solares ya empezarán a llegar a Pereira y su uso será promovido por el tecnólogo electrónico y especialista en energía solar, Julio César Montero, uno de los expositores en el Foro sobre Energías Alternativas que se realizó en la Universidad Tecnológica de Pereira. Montero explicó que en comunidades vulnerables en Perú, la olla solar ya es utilizada con muchos beneficios para estas personas.


La olla solar consta de un reflector con distintos planos que permiten reflejar la energía solar sobre la olla o fuente donde se deseen preparar los alimentos y se coloca dentro de una bolsa de polipropileno.


Esto produce un efecto invernadero alrededor de la olla para permitir que la misma no se enfríe en exceso por acción del viento y de este modo la temperatura suba más rápido.

 

Las cocinas solares pueden hornear, estofar, guisar y freír alimentos.  Los tres diseños más comunes de cocina solar son el parabólico, la cocina solar en caja, y la cocina con paneles.

 

En la olla parabólica los rayos del sol son capturados en un reflector que los enfoca en un punto debajo de la olla. Produce un efecto similar al de la hornilla de una cocina o de una fogata de campamento. 

 

Las temperaturas pueden llegar a más de 200 grados centígrados,  suficiente para freír los alimentos.


En la cocina solar tipo caja los rayos del sol llegan a una caja aislada de color negro que tiene una tapa transparente, lo que permite el paso de los rayos solares. Dentro de la caja, la luz del sol se convierte  en calor.

 

 

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