A través del parapente se conjuga la adrenalina del vuelo con la belleza de la naturaleza

Manizales, junio de 2008
El parapentismo, un deporte que nació de los montañeros que querían bajar volando las cimas que habían ascendido, hoy en día es una de las prácticas con aeronaves que permiten efectuar el vuelo libre, con mayor seguridad por medio de un planeador liviano y flexible, sin necesidad de motor y sin partes rígidas que compongan el ala.
En Caldas este deporte es practicado en diferentes zonas de cafeteras en las que la variedad climática y meteorológica, se confabulan para el éxito de los vuelos, ya sea para alcanzar máximas alturas, poder disfrutar la variedad paisajística de los sectores y contar con terrenos propicios para un perfecto aterrizaje.
Despegar volar y aterrizar por medios propios
A través de una ala flexible, los parapentistas consiguen despegar, volar y aterrizar por medios propios, el despegue se realiza a pie, desde el borde de una ladera encarada al viento, en este caso la vereda el tambor del municipio de la Merced, sitio de partida de los aventureros, quienes llegan a experimentar por sus propios medios la vivencia de volar.
“En este caso son parapentes dobles, donde vamos el instructor y la persona que desea volar por primera vez, nos sentamos en un arnés unido a la vela mediante dos mosquetones, ambos personas con un casco, llevamos un varioaltímetro, GPS y equipo de radio, también disponemos de un paracaídas de emergencia”. Expresa Ricardo A Gómez Arroyave, Piloto Certificado Fedeaéreos.
El vuelo dura aproximadamente entre 15 y25 minutos, esto depende de la variedad de los vientos y de la habilidad del tripulante para encontrar zonas térmicas o el efecto dinámico que se produca en alguna formación con respecto al viento, en el caso de La Merced, la altura máxima oscila entre los 300 metros mientras que en otras zonas la altura puede ser máxima. “La Marced es un muy buen sitio para volar debido a la diversidad y belleza de sus paisajes, pero definitivamente el mejor sitio para volar en Caldas en Anserma Nuevo, donde hemos llegado a alcanzar alturas hasta de mil metros. “ Manifiesta Gómez Arroyave.
Volar con motor
Al final de la tarde, cuando ya los vientos han cambio y las nubes se han ido posando, llega la hora de los paramotores, son las misma velas utilizadas en los vuelos normales, pero esta vez se utiliza en un arnés con un motor y una hélice que propulsan todo el sistema.
Esta practica culmina con la intensidad de la jornada en la que tanto parapentistas como público observador, disfrutan de la variedad de despegues vuelos y aterrizajes que se despliegan por la riqueza paisajística de esta región
Factores como la hora, el clima, los vientos y corrientes de aire, son de suma importancia a la hora de volar, por lo que El Tambor a tan sólo 5 minutos del pueblo Mercedeño, se presta para la realización de esta práctica, donde se conjugan la tranquilidad y adrenalina del vuelo, con el disfrute del paisaje montañoso que ofrece el cañón del río Cauca, justo donde las Cordilleras Central y Occidental se miran de frente.

Redacción: Ciudadeje.com







